martes, 1 de abril de 2008

Mi primera gran visita al Hospital del Henares

A las 9 y media de la mañana tenía cita mi abuela para hacerse unas pruebas. Muy fácil había parecido todo, pero claro, como siempre, sólo lo parecía. Nada más llegar la primera en la frente, “esa prueba todavía no la hacen aquí, en todo caso tendrían que ir ustedes a La Princesa, pero no le hace falta”. ¿En qué quedamos y a quién hago caso? Le doy un voto de confianza a la doctora, que al fin y al cabo ella no tiene la culpa de que hayan inaugurado un hospital a medio hacer. Me empieza a explicar las diversas negligencias que han tenido con mi abuela, o que al menos a su parecer no ha sido tratada como debería porque han estado atentos a muchas nimiedades y lo que realmente le afectaba lo han dejado de lado. Probablemente, supongo y no me equivocaré, porque las pruebas y el tratamiento específico no son precisamente baratos para la CAM, y tratándose de una mujer de más de 80 años, pues para qué se van a gastar el dinero, si la sanidad de esta comunidad se basa en cuanto más ahorremos, menos gastemos y más pasemos de la gente, más clientes se irán a la sanidad privada y más dinero ganaremos los que estamos ahí metidos.
La doctora que nos ha atendido he de decir que ha hecho su trabajo (que últimamente en Madrid encontrar a quien lo haga sin más es bastante complicado). Se ha preocupado de informarse, de hacerle un reconocimiento a mi abuela aunque no tenía por qué, y de citarla a diferentes pruebas para tener un diagnóstico claro y preciso.

Mientras hacían radiografías a mi abuela me da por mirar qué tengo alrededor en la sala de espera y veo un expositor con revistas. Me acerco, y cómo no, son 36 páginas de adulación a la señora Aguirre y sus sirvientes. En la primera hoja ya tenemos la bienvenida del señor Güemes (faltaría más...), que si no estuviera en la revista Salud.Madrid, al leerlo habría pensado que se trataba de un guión del Club de la Comedia. Frases tales como: “La salud de los madrileños es la razón de ser de nuestro trabajo; todo el esfuerzo de la consejería de Salud se orienta no solo a que tengan a su disposición los mejores medios si no a que perciban la calidad de la sanidad de la Comunidad de Madrid cada vez que recurren a ésta.” o “El resto de abrir estos centros es un paso de gigante en el objetivo en el que venimos trabajando desde la Comunidad de Madrid que es el de mejorar la asistencia a los madrileños no solo con mayor rapidez en la respuesta sino también con mayor comodidad”, lo que más me pueden dar es risa. Me hubiera gustado a mi que me acompañara hoy el señor Güemes a ver si tenemos los mejores medios (para una prueba que me mandan me dicen que no la tienen) y la calidad de saber que a mi abuela (sin ir más lejos) la están mareando para quitársela de encima porque siendo una persona mayor no les sale rentable.
Un poquito más adelante en la revista, en la página 24, tenemos la foto del trío lalala (Aguirre, Lamela, Güemes) vendiendo la inauguración de la parada del metro del Hospital del Henares. ¿Y a esta gente le queda decencia para posar en las fotos después de todas las barbaries que han soltado por su boca y después de todos los documentos que han firmado para estropear la sanidad pública? Lo mejor de todo es el artículo, que te habla de los metros que tiene la parada del metro (vamos, que me quitaba el sueño saber cuánto mide el andén), de que es de color blanco, de los muchísimos millones que ha costado hacerlo y la cantidad de tuneladoras que han trabajado en las obras (incluidos sus nombres “rompearenas” y “mascatiza”), muy importante todo esto (sí, yo también alucino). Pero no explican que para llegar a esta parada hay que cambiar de vagón en estadio olímpico, ni que cuesta más dinero, ni que es un metro de segunda, ni nada de nada. Ni te explican que todos los alrededores del hospital siguen en obras, está todo lleno de vallas y el acceso aún es por una carreterita que no está indicada. No le explican a la gente que vive al lado que tiene que bordear medio San Fernando para entrar porque son todo obras, todo tierra, todo barro y todo excavadoras que aún no han terminado su trabajo porque tenían mucha prisa en inaugurar el hospital. Y ¿por qué no lo cuentan? Porque no les interesa, y más tontos somos nosotros que nos callamos, nos da igual, y encima mandamos besos a Esperancita por habernos puesto un hospital fantástico y maravilloso.

5 comentarios:

Kaloni dijo...

Por aqui tres cuartos de lo mismo, compañera.
Toda la puñetera vida pagando impuestos, Seg.social etc y cuando llevas a tu abuelo al hospital te dicen que qué quieres, con tantos años. No te jode. Que que quiero, que me lo pongan bueno, cabrones.

Un saludo

minglas dijo...

y no te olvides Ivanka, que pronto nos cerrarán el centro de salud Jaime Vera, asi que lo que se gana por un lado lo perdemos por otro.

ivanka dijo...

Si, si son todo ventajas, qué maravilla oiga!

minglas dijo...

parece que ayer se montó buena.
http://www.20minutos.es/noticia/364977/0/motin/hospital/henares/

Jorge Barraza Fernández dijo...

En Móstoles tenemos un hospital inagurado en el año ochenta y pico por Ernest Lluch (ex ministro socialista asesinado por ETA al que el PP no quiso conceder el nombre del hospital, sea dicho de paso...) que ahora sufre un abandono que se traduce en cosas tales como caídas del techo de los quirófanos antes de las operaciones, incendios varios, falta de medios (hasta los más básicos) y personal, colapso en las urgencias y falta de camas...

Pero no pasa nada. Espe nos ha prometido uno nuevo, muy bonito. Y muy dedicado a sus amigos, por supuesto.