jueves, 31 de enero de 2008

Un año más...

Y no estás, no estás ningún día, y hoy no te echo más de menos que el resto del año, pero hoy hace un año que se paró tu reloj. No se exactamente cuándo te fuiste, supongo que el último día que me diste un abrazo diciendo “hasta mañana hija”. La pena es no recordar justamente cuál.
Te fuiste a paso lento, poco a poco, como quien coge un camino dejando atrás a los suyos y a cada cuanto voltea la cabeza para mirarlos. Nunca he dudado que te desvivías por nosotros, y nunca olvidaré como desde que tengo uso de razón cogía tu mano, tan suave, y no la soltaba nunca. Cuando era pequeña sólo te agarraba un dedo, porque no me daba para más, y ya me sentía segura. Recuerdo los días mirando cómo trabajabas con la madera en la terraza, los días de la tortilla haciendo fogatas en el cerro, los días en La Cabrera sentados en las tumbonas, las veces que sólo por que yo disfrutara hiciste tantas cosas...
Todo ha cambiado mucho en un año... no pudiste ver a tu hija en las listas electorales de San Fernando, habrías estado tan orgulloso... Ni pudiste verla prometer el cargo de concejala. Se que su sonrisa hubiera sido más alegre si al levantar la vista hubiera visto la tuya entre la gente, porque se que habrías estado allí. Aroa se fue a vivir a su casa, la dejó preciosa... y ahora ya no vive sola, vive con Javi, que te habría encantado. En el trabajo la va genial, ahora se va a Barcelona a hacer un curso y está llegando muy alto. Mi padre sigue como siempre, con muchas ilusiones, mucho trabajo y deseando aprovechar cada minuto. Supongo que aunque no lo diga echa de menos que alguien le entienda cuando habla de lo que hay que hacer para llevar tal cable a aquí o tal enchufe a allá... Habríais disfrutado horrores los dos con la nueva tele, y de alguna forma u otra siempre deja entrever lo mucho que te echa de menos. Marisa sigue a lo suyo, cambiando las paredes de color y dándole alegría a una casa que la perdió cuando empezaste a irte. También a menudo deja ver en sus comentarios que todos los días se acuerda de ti, cómo no hacerlo... La Yaya hace un año que tiene los ojos tristes, y además de los huesos creo que la duele el corazón. Nunca se me olvidará cómo lloraba... Ha sido una vida entera a tu lado y hasta el último minuto hizo todo lo que pudo por cuidarte y por quererte, no creo que haya un segundo que no se acuerde de ti...
Y yo... yo me hice cargo de la Agencia. Tampoco pudiste verme diplomada, y supongo que si el día que aprobé el carné de conducir me diste aquel beso y aquel abrazo tan eufórico, el día que me diplomé te habrías emocionado de verdad. Sigo estudiando, trabajando y haciendo lo que puedo. Esta tarde me voy a Cádiz, a los carnavales, y me lo voy a pasar genial sabiendo que te alegrarías si me vieras... Pero te echo mucho de menos... me falta algo. Es como si mi mundo estuviera incompleto. Yo me despedí de ti el día que me miraste a los ojos y no me reconociste, pero tú no pudiste despedirte...
Este año hay elecciones, el día 9 de marzo. Este año faltará tu voto, pero quiero que sepas que vamos a ganar igual, y vamos a celebrarlo acordándonos de ti, sabiendo que te haría tanta ilusión como a nosotros.
Todavía no me creo que te fueras... Eres demasiado importante para mi como para dejarme sola. Todavía sigo escribiéndote, como si fueras a volver, como si el Alzheimer no hubiera roto tu vida revolviéndola en pedazos que nunca más se volverían a juntar. Y aquí otra más... para que sepas que cada día, con cada pequeño detalle, ría, llore o me sorprenda, siempre me acuerdo de ti...
Te quiero mucho Lele...
SI NO ESTÁS
Si te vas, no me dejes nunca más...
Te veo volar entre murmullos...
Tus manos de agua, por tu cuerpo fluyen ya...
Y la noche llegará con sus augurios...

Nunca pensé que pudiera perderte
Ángel ahora soledad...
Nunca pensé, que pudieras dejarme
y te escapas, te arrastras,
no te puedo alcanzar...
Y no estás, y el otoño llegará, la lluvia escampará
y sin ti, es como dejar de sentir...

Si no estás, me siento tan sola
¿Por qué te has marchado así?
¿Por qué me has dejado aquí?
Si no estás, mi alma se encoge
al pensar que muriendo sin ti,
tengo que empezar a vivir
Si no estás...

Se fue sin más, la vida cruje en su elixir
se empapa el dolor, de tus cenizas...
No volverán, aquellos días atrás
donde tu alma y mi ser estaban unidas...

Nunca pensé que pudieras marcharte...
Vuelve, ángel guardián...
Nunca pensé, no escucharte ni hablarte
y me rompo y me caigo, y no puedo avanzar

Y no estás, y los años pasarán, las nieves volverán...
Y sin ti, es como dejar de vivir

Si no estás, me siento tan sola
¿Por qué te has marchado así?
¿Por qué me has dejado aquí?
Si no estás, mi alma se encoge
Al pensar que muriendo sin ti
Tengo que empezar a vivir
Si no estás......

3 comentarios:

Lopitos dijo...

Me dejas sin palabras. Sólo emoción.
Disfruta en Cádiz porque el Alzheimer, a buen seguro, se desvanece de los recuerdos camino a las estrellas y su recuerdo disfrutará sintiéndote feliz.

Raul M. dijo...

Jeje. Buena historia.

Entretiene leer cosas. Nunca sabes donde está la ficción y donde no. Y eso es divertido.

SALUDOS

aroa dijo...

bueno hermanita no esperaba yo encontrarme esto aqui... si ya decimos todos q tienes un don para escribir y esperamos q no dejes nunca de hacerlo, es una delicia leerte, pero estas segura q no t has equivocado de carrera? con esto nos has hecho recordar a nuestro abuelito y ponernos un poco tristes pero esta es tu forma de hacerle llegar todo lo q el no ha podido ver, y contarselo tal cual le hubiese gustado q se lo dijeses. eres la mejor hermana q se puede tener con tus dias buenos y los no tan buenos.... mil besitos y gracias.