lunes, 30 de junio de 2008

Rojo es el color del equipo campeón...




Después de muchos días desaparecida del mundo en general (y de este en particular) aquí vuelvo; espero que para quedarme.
Sin ninguna duda, la noticia del día es que sí, que podíamos. En realidad los que pudieron fueron los jugadores que se dejaron la piel y dieron un espectáculo increíble de lo que es realmente fútbol, ganas y alegría. Pero bueno, allí estábamos todos con los nervios hechos añicos, los puños doloridos de apretar y la garganta tomada de animar a voz en grito. Y ganaron... y ganamos. Y aunque algunos convirtieron una auténtica celebración en simple y absurda violencia sin motivo, en general España era pura emoción, alegría y satisfacción. Ayer daban igual las ideologías para abrazar al de al lado, para apretar su mano o sentir su euforia... ayer todos éramos uno... ¿y hoy? ¿Qué somos hoy? ¿Hemos aprendido algo de un simple deporte? Como el tiempo me dará la respuesta, sólo me queda decir que Europa se quedó pequeña para España y que aunque yo era de las que prefería pensar que siquiera pasaríamos de cuartos, hoy he de darle la razón (encantada, por supuesto) a más de uno. Que por cierto, alguno me debe una bandera, y por bocazas a algún otro le debo una cena...












Campeones de Europa... qué bien suena... Total, ya íbamos a la cabeza de Europa en todo, sólo nos quedaba el fútbol. Y como decía la canción de aquel mundial perdido... “...roja será nuestra fiesta, todo al rojo nuestra apuesta... Rojo es el color que tiñe mi corazón..."

1 comentario:

Jorge dijo...

¿Debo darme por aludido en algo? Ejem...